PRECARITY AND YOUTH

miércoles 18 octubre 2017

Falsos mitos sobre la escuela pública y la privada

EL COSTE DE LA PLAZA ESCOLAR EN LA PÚBLICA Y EN LA CONCERTADA. DESMONTANDO UN MITO INTERESADO

Educa concerLucía Díez, FUHEM Ecosocial

Comentario a partir de la Colección de Informes del Observatorio por la Educación Pública del Área Federal de Educación de Izquierda Unida, nº 1, Junio 2014

 

El Observatorio por la Educación Pública de Izquierda Unida se propone desmontar un recurrente argumento empleado en la defensa de la enseñanza privada-concertada sobre la pública a través del presente informe. La idea principal que subyace en la argumentación sostiene que la plaza escolar pública es más costosa que la plaza escolar en un centro concertado.

Esta afirmación sin embargo, se basa en cálculos realizados sin el rigor suficiente, comparándose la educación pública y la privada concertada en base a variables que no son homogéneas. Un análisis cuidadoso como el que se lleva a cabo en este informe desvela que la educación privada concertada no supone tanto un ahorro en términos monetarios, sino un detrimento en calidad y equidad educativas.

 

Apuesta por lo privado bajo un argumentario falso

La alta proporción de colegios concertados (colegios de titularidad privada pero que reciben financiación pública) en España es una singularidad entre los sistemas educativos europeos. Los conciertos educativos se asentaron en la década de los ochenta con el objetivo de cubrir, de manera subsidiaria y transitoria, un exceso de demanda educativa que sobrepasaba la capacidad de la red de centros públicos. No obstante, su permanencia y predominio actuales ya no responde a esta función inicial, sino a un giro en las políticas educativas de carácter neoliberal y conservador.

La justificación de este giro en el apoyo económico e ideológico no sólo a los centros educativos de carácter privado-concertado, sino a una creciente mercantilización de la educación, tiende a asentarse en el argumento del abaratamiento del coste. Pero esta idea no se sostiene si se lleva a cabo un análisis riguroso más allá de la rentabilidad puramente económica o el coste mínimo, y si se tiene en cuenta no sólo el gasto que la inversión media por alumno supone, sino también la función que tal inversión cumple.

 

Dificultades de una comparativa real entre los centros públicos, privado-concertados y privados

Llevar a cabo un análisis serio y adecuado a este respecto no es fácil. En primer lugar, los datos oficiales no están suficientemente desagregados y diferenciados. No se puede acceder a datos en los que se diferencie entre centros privados-concertados y centros privados, lo que exige que en ocasiones sólo puedan emplearse aproximaciones estadísticas. Además la carencia de un desglose suficiente de inversión pública en cada etapa educativa introduce un sesgo importante: la educación concertada está concentrada en los niveles de educación gratuita y obligatoria, mientras que el peso relativo de la educación pública es mayor en los niveles de Bachillerato y FP, en los que el coste medio es muy superior.

En segundo lugar, además de elegir de forma adecuada las partidas presupuestarias que se computarán dentro de cada segmento (algunos informes incluyen como gasto en educación pública las transferencias públicas de los conciertos educativos), han de tenerse en cuenta otros condicionantes que influyen sobre las variables analizadas, como:

  • El ratio profesor/alumno
  • El alumnado en programas de diversificación curricular
  • El alumnado con necesidades especiales y el alumnado inmigrante

El ratio profesor/alumno es uno de los factores de mayor peso en la inversión educativa, siendo además un indicador relacionado con la calidad y equidad del sistema educativo, por lo que su importancia es fundamental. Este ratio se compone a su vez de otros dos: el ratio alumnos/grupo y el ratio profesores/grupo. Todos estos, como veremos a continuación, están generalmente sesgados por características de la educación pública que no suelen tenerse en cuenta.

Si bien en los municipios con menor población los centros educativos son principalmente públicos, esta relación se va invirtiendo a medida que aumenta el tamaño de población de los municipios. Es decir, los centros privados tienden a concentrarse en las poblaciones de mayor tamaño, donde el número de alumnos es mayor, obteniendo de este modo ratios profesor/alumno más rentables. Por lo tanto, la educación privada-concertada se abarata relativamente y la educación pública se encarece, ya que esta última tiene como finalidad atender igualmente a todos los alumnos, independientemente del mayor coste que suponen las escuelas en zonas rurales donde el número de alumnos es menor.

Por otro lado, también afecta al encarecimiento de la educación pública el hecho de que posee más del doble de alumnos cursando programas de diversificación curricular que los centros concertados (13’4% en la educación pública frente a un 6’1% en la concertada). Estos programas, diseñados para alumnos de 15-16 años con dificultades generalizadas en el aprendizaje, son más caros al requerir un máximo de 15 alumnos por grupo y más profesorado; sin embargo, pese a esta aparente menor rentabilidad económica, su sus beneficios sociales han quedado probados desde su implantación.

Además, otro factor que puede encarecer el coste medio por alumno es la mayor presencia de alumnado con necesidades especiales y alumnado inmigrante. Ambos tipos de alumnos tienen mayor presencia en la educación pública que en la concertada (78’5% de los alumnos con necesidades educativas especiales y 81’7% de alumnado inmigrante), debiendo tenerse en cuenta, asimismo, que el alumnado inmigrante de la educación pública tiende a ser de perfil socioeconómico bajo, con necesidades de apoyo educativo mayores, mientras que en la enseñanza concertada generalmente se trata de alumnos de clase social elevada o países desarrollados, y no requieren recursos educativos complementarios.

 

El cálculo real del coste educativo

Así, una vez expuestos todos estos factores, el estudio procede a calcular la inversión por alumno necesaria en la educación pública y en la educación privada-concertada. Si bien los cálculos iniciales dan una cifra bastante superior en la educación pública (4.185€) que en la privada-concertada (2.944€); a medida que se van corrigiendo los sesgos anteriormente mencionados esta diferencia va disminuyendo, hasta alcanzar un gasto final por alumno tan sólo un euro superior en la educación pública que en la privada concertada (4.184€). Lo que estos cálculos indican es que, si la educación privada-concertada cumpliese su labor educativa con los mismos criterios de calidad y equidad que la educación pública, su coste sería similar; por lo que sí es más barata se debe a que no cumple la misma función que la educación pública.

Finalmente, pese a tratarse de cálculos aproximativos en algunos aspectos, el informe extrae algunas conclusiones de gran relevancia, como por ejemplo:

i) que el menor coste de la enseñanza privada-concertada se debe principalmente a la selección de zonas y alumnado más rentable, así como a peores condiciones laborales del profesorado,

ii) que el mayor coste de la enseñanza pública se debe a variables relacionadas con una mayor equidad y calidad de la educación,

iii) que los recientes recortes educativos han ido dirigidos a una menor calidad y equidad de la educación pública, aproximándola a los estándares de la educación privada concertada,

iv) la mayor necesidad de inversión de la educación pública responde a su función de ofrecer una educación de calidad de forma equitativa, compensando desigualdades sociales y fomentando una mayor cohesión social, haciéndolo además de tal forma que no supone en realidad un mayor coste para el presupuesto público o para las familias.

Así, con este informe se pone en tela de juicio la idea tan extendida en nuestros días de que lo privado sea más eficiente que lo público. En el caso de la educación, vemos que esta supuesta eficiencia se sustenta en la consideración de la enseñanza como un servicio, en el que el criterio de la rentabilidad económica deba predominar. Sin embargo, no debemos olvidar que la educación es un derecho y no debe, por lo tanto, guiarse por criterios de mercado.

Este giro ideológico hacia la lógica de mercado, de lo privado, lleva en marcha ya algunos años al calor del auge del neoliberalismo; y no sólo sucede en España, sino que se trata de una tendencia a nivel mundial. En definitiva, no se trata únicamente de una cuestión de ahorro, de abaratamiento, sino que detrás de éste hay otros principios que tratan de imponerse (eficiencia, rentabilidad, mercantilismo), así como principios que deben ser defendidos ante tal ataque (equidad, calidad, derechos sociales).

 

Bibliografía:

Área Federal de Educación de Izquierda Unida (2014): El coste de la plaza escolar en la Pública y en la Concertada. Desmontando un mito interesado., Informes del Observatorio por la Educación Pública del Área Federal de Educación de Izquierda Unida, Número 1, junio de 2014.

Apple, M. W. (2001): “¿Podemos luchar contra el neoliberalismo y neoconservadurismo en educación?”, Docencia, Número 13, agosto 2001.

Díez Gutiérrez, E. J. (2010). La globalización neoliberal y sus repercusiones en educación. REIFOP, 13 (2), 23-38. [http://www.aufop.com/ – Consultada en fecha (30-06-2014)]

Viñao, A. (2012): “El asalto a la educación: privatizaciones y conservadurismo”, Cuadernos de pedagogía, Número 421, Marzo 2012.

 

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