PRECARITY AND YOUTH

sábado 16 diciembre 2017

El acceso a la sanidad de las personas en situación de mayor precariedad

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El pasado día 13 de Mayo de 2014 desde Médicos del Mundo-Doctors of the World presentaron el siguiente informe sobre acceso a la atención sanitaria por parte de los colectivos más vulnerables en una Europa en crisis y hacían un llamamiento a los gobiernos e instituciones europeas a asegurar que sus sistemas nacionales de salud sean universales, basados en la solidaridad, justos y abiertos a todas las personas que viven en la UE.

http://www.medicosdelmundo.org/index.php/mod.conts/mem.detalle_cn/relmenu.111/id.3819

 

RESUMEN

Este informe de Médicos del Mundo (MdM) presenta para el año 2013 nuestras observaciones sobre los determinantes sociales de la salud y sobre el estado de salud de las personas beneficiarias de la asistencia de 25 de nuestros 160 programas europeos de acceso a la sanidad.

En 2013, se analizaron 29.400 consultas (de las cuales 15.445 fueron consultas médicas) en 25 ciudades de ocho países europeos, con un total de 16.881 pacientes. Los análisis cuantitativos se basaron en los testimonios proporcionados por los equipos de terreno.

Este año, hemos decidido reafirmar la necesidad de un acceso incondicional al seguimiento prenatal de las mujeres embarazadas y a la vacunación esencial de los niños que, al día de hoy, siguen sin ser garantizados. Esto es una denegación de derecho que viola los derechos fundamentales, los convenios internacionales y los principios fundamentales de la salud pública.

Los resultados de 2013 indican que de las 285 mujeres embarazadas atendidas, el 65,9% no había tenido acceso a la atención prenatal antes de acudir a los centros de MdM, y el 42,8% había recibido la atención demasiado tarde. En la primera consulta médica, los médicos determinaron que más del 70% de los casos necesitaban una atención sanitaria urgente o bastante urgente. Los efectos de riesgo de estas mujeres y de sus futuros hijos conciernen, por tanto, a dos tercios de las mujeres embarazadas atendidas en Médicos del Mundo.

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En 2013, 1.703 menores acudieron a uno de los centros europeos. En el mejor de los casos, solo uno de cada dos menores había sido vacunado contra el tétanos, la hepatitis B, la rubeola o la tos ferina. En algunos países, este índice es inferior al 30%, muy por debajo de los índices de cobertura de vacunación de la población general, situados alrededor del 90%.

Aprovechando la creciente pobreza a la que se enfrenta actualmente la población general, ciertos partidos políticos agobian a la población migrante desfavorecida, en la que encuentran fácilmente la figura del chivo expiatorio.

Al mismo tiempo, en varios países, los grupos sociales ya de por sí debilitados antes de la crisis (migrantes en situación irregular, solicitantes de asilo, personas usuarias de drogas, personas en situación de prostitución, ciudadanos europeos desfavorecidos y personas sin hogar) sufren la reducción e incluso la privación de las redes de protección y de las redes sociales que les garantizaban una atención de base. Los mecanismos de cobertura médica se deterioran, dejando un gasto sanitario cada vez mayor a cargo de los pacientes, aunque no tengan recursos financieros, en un contexto de creciente necesidad para un número cada vez mayor de personas en situación de precariedad. Esta injusticia pone en tela de juicio la base social de la solidaridad en Europa y debe combatirse.

Las organizaciones no gubernamentales (ONG) y los proveedores de atención sanitaria representan la solidaridad, pero, en última instancia, les incumbe a los gobiernos garantizar la protección de las poblaciones vulnerables: algo que ciertas personas parecen haber olvidado bajo la presión de los cálculos económicos a corto plazo y de las políticas de austeridad.

En estos días de crisis, las personas vulnerables tienden a necesitar aún más protección y no lo contrario. Casi la mitad de los pacientes atendidos por Médicos del Mundo vive en situación regular en Europa. La situación es aún más difícil para las personas sin permiso de residencia, europeas o no.

Numerosos estudios muestran la importancia de detectar los antecedentes violentos en las poblaciones migrantes. En 2013, el 76,3% de las personas encuestadas señalan haber sufrido al menos un episodio de violencia. Se trata en su mayoría de inmigrantes de Medio Oriente y de solicitantes de asilo. Las formas de violencia más frecuentes son haber vivido en un país en guerra y el hambre. Casi el 20% de las personas manifiestan haber sufrido violencia en el país de la encuesta.

Más de una cuarta parte de los pacientes atendidos por Médicos del Mundo declaran tener un estado de salud general malo o muy malo. Sin embargo, la salud personal solo representa el 2,3% de los motivos de migración, en consonancia con lo que se venía observando los años anteriores. Estas cifras demuestran nuevamente la carencia de fundamento de los discursos que acusan a la población migrante de venir a aprovecharse de los sistemas de salud europeos.

Casi dos terceras partes de los pacientes tratados en los centros no habían recibido ninguna atención sanitaria antes de acudir a nuestros programas.

Los tres obstáculos al acceso a la sanidad citados con más frecuencia son los problemas financieros (25%), los problemas administrativos (22,8%) y la falta de conocimiento o de comprensión del sistema sanitario (21,7%). Estos resultados contradicen claramente el mito que acusa a la población migrante de venir a Europa para beneficiarse de los servicios de salud.

Como profesionales de la salud y conforme a los códigos deontológicos de las profesiones médicas, exigimos con firmeza el derecho a brindar atención sanitaria a cada paciente, independientemente de su estatuto administrativo, su origen étnico o sus recursos financieros.

Instamos a la creación de sistemas de salud nacionales universales, solidarios, equitativos y abiertos a toda persona que resida en la Unión Europea (UE).

Para las poblaciones especialmente vulnerables, como los niños y las mujeres embarazadas, estos sistemas deben permitir un acceso incondicional a la atención sanitaria pre y postnatal, a los programas nacionales de vacunación y a la atención pediátrica.

En tiempos de crisis, se debe reforzar el acceso a la sanidad.

La Comisión Europea y el Parlamento Europeo deben instar a los Estados miembros, responsables de la salud, a proteger y a consolidar los sistemas de salud y los mecanismos de protección social en tiempos de crisis.

La Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA) aporta esperanza para muchos ciudadanos: pedimos a los Estados miembros la aplicación de las opiniones esgrimidas por esta agencia.

El Consejo de Europa debe desempeñar un papel importante en la protección de los derechos fundamentales en Europa.

El Comité Europeo de los Derechos Sociales se ha pronunciado claramente sobre este asunto al confirmar que el derecho a la atención sanitaria contenido en la Carta Social Europea se aplica a todas las personas, independientemente de su situación administrativa.

Descargar informe completo en pdf.
Véase también la infografía realizada por Médicos del Mundo.

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